Nadie contrata una web pensando en que la relación se va a torcer. Pero pasa: el diseñador deja el sector, la agencia cierra, o simplemente quieres cambiar. Y ahí descubres si en su día firmaste bien o no.
Este artículo no va contra nadie. Va de que sepas qué pedir, se lo pidas a quien se lo pidas.
Las tres cosas que tienen que ser tuyas
El dominio
Es lo más importante y lo que más problemas da. El dominio —tunegocio.com— debe estar registrado con tus datos como titular: tu nombre o el de tu empresa, tu NIF, tu correo. Que otro lo gestione está bien; que otro sea el titular, no.
Si el titular es la agencia y la relación se rompe, tú no puedes moverlo. Y perder el dominio significa perder la dirección que has puesto en tarjetas, rótulos, coches y en toda tu publicidad de los últimos años. Además del posicionamiento.
Compruébalo hoy: busca «whois» y tu dominio, o pide el justificante de registro. Se tarda dos minutos y es la comprobación más rentable que vas a hacer este mes.
El alojamiento
Lo mismo. Puede gestionarlo quien quieras, pero la cuenta y sus claves deben ser accesibles para ti. Si mañana quieres llevarte la web a otro sitio, necesitas poder descargarla.
Las cuentas de correo
Este se olvida siempre y duele más que ningún otro. Si tu correo es info@tunegocio.com y depende del dominio o del alojamiento de otro, puedes perder años de historial y de contactos de un día para otro.
Y el diseño, ¿de quién es?
Aquí conviene ser preciso. Los textos y las fotos que tú aportaste son tuyos, sin discusión. El diseño y el código son obra de quien los hizo, y salvo que se pacte lo contrario, el autor conserva derechos sobre ellos.
Eso no significa que te quedes sin web: significa que conviene dejar por escrito que se te cede el uso de forma indefinida y que puedes migrarla, modificarla y mantenerla con quien quieras. Es una frase en el presupuesto y evita cualquier duda.
Lo que debería estar por escrito antes de pagar
- El dominio se registra a nombre del cliente. Sin excepciones.
- El cliente recibe las claves del dominio, del alojamiento y del panel de la web.
- Cesión de uso del diseño al cliente, con derecho a migrarlo y modificarlo.
- Copia de seguridad completa entregable a petición del cliente.
- Qué pasa al terminar: si dejas el mantenimiento, la web sigue funcionando y es tuya.
Cualquier profesional serio te firma esto sin pestañear. Si alguien pone pegas a alguno de estos puntos, ya sabes qué está protegiendo, y no es a ti.
Si ya estás atrapado
Primero, con buenas formas: la mayoría de casos que he visto en Nerja se resuelven con un correo educado pidiendo el traspaso del dominio y una copia de la web. Muchas veces no hay mala fe, solo un registro hecho deprisa hace ocho años.
Si no hay respuesta, tienes dos caminos. Uno, reclamar formalmente al registrador con la documentación que demuestre que el dominio corresponde a tu marca o a tu negocio. Dos, empezar con un dominio nuevo.
Lo segundo suena drástico y a veces es lo más rápido. Se puede hacer perdiendo poco si se cuida la migración: rehacer el contenido, avisar a Google del cambio y actualizar la ficha, las redes y los directorios. Se pierde algo de posicionamiento durante unos meses, pero se recupera. Perder el dominio para siempre es peor.
Cómo lo hago yo
Para que no queden dudas: en todos mis proyectos el dominio y el alojamiento se contratan a nombre del cliente y las claves son suyas desde el primer día. Si algún día quiere irse con otro, se lleva todo y yo le ayudo con el traspaso.
No es generosidad, es lo que corresponde: es su negocio.
¿Hablamos de tu web en Nerja?
Cuéntame qué negocio tienes y qué te gustaría conseguir. Te contesto con un diagnóstico de tu situación y un presupuesto cerrado, sin compromiso.
Preguntas frecuentes
¿Puedo llevarme mi dominio a otro proveedor?
Solo si figura a tu nombre como titular. Si el titular es la agencia, dependes de que quieran hacer el traspaso. Comprueba quién consta como titular antes de que haya ningún problema.
¿Y el contenido de la web es mío?
Los textos y las fotos que tú aportaste son tuyos. El diseño y el código dependen de lo que diga el contrato: si no se pactó cesión, el autor conserva derechos sobre su obra.
¿Qué hago si ya estoy en esa situación?
Pide por escrito y con buenas formas el traspaso del dominio y una copia completa de la web. La mayoría de profesionales colabora. Si no, valora registrar un dominio nuevo y reconstruir, cuidando las redirecciones para no perder el posicionamiento.
¿Hablamos de tu web en Nerja?
Cuéntame qué negocio tienes y qué te gustaría conseguir. Te contesto con un diagnóstico de tu situación y un presupuesto cerrado, sin compromiso.